Thursday, May 28, 2009
"SE FUÉ ... PERO SIGUIÓ SIEMPRE CON ELLOS"
Se llamaba Aloya, tenía las orejotas largas y caídas, su pelaje canela aunque lustroso, se veía descuidado. Los niños del pueblo, le habían fabricado con unas tablas una especie de refugio justo allí en el parque, bajo el viejo sauce llorón.Corrían mil historias sobre sus orígenes, unos decían que se había escapado de un circo. Otros, más que nada, por el hermoso collar que lucía, opinaban,
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